Perdóname:

Por: El alma en cada disparo.

Ahora, que estamos todos en casa, ahora que podemos realizar una labor importante de introspección , ahora que comprendemos que si paramos los humanos, el mundo sigue a su ritmo. (poco le importa que te muevas con el o desaparezcas), te escribo esta carta de persona a persona.

Ante todo, mi condolencia con todas y cada una de las victimas que ha sesgado a traición el «bicho», o que por su culpa, no han podido velar en tan dramáticas circunstancias.

Tú, que piensas que si muere alguien de hambre en cualquier parte del mundo, tu vida no va a cambiar, que intentas mantener que este mundo no cambie y mantener, lo que tú crees que es tu derecho. El hecho es que esta pandemia demuestra que si alguien sopla en cualquier punto del globo, caerán resfriados diez personas en otro punto del planeta. Todos somos humanos, es hora de cambiar esto.

Perdóname por enseñarte que nadie es más que nadie, por mucho dinero, por mucho poder, por muy inteligente o superior que se crea. Al enseñarte esto te estoy enseñando que todo lo que nos hacen creer es una burda mentira para que, unos pocos, sigan jugando con un mundo que se creen que es suyo. ES NUESTRO.

Perdóname por enseñarte a compartir con otros lo que tienes y ayudar en lo que puedas a todas las personas que te rodean. Te lo he puesto muy difícil. Ayudar no siempre es posible, sobre todo, a quien no quiere ser ayudado. Se que es muy difícil dejar que cada uno siga su camino, aunque sepamos que se está equivocando.

Perdóname por enseñarte tolerancia, no se puede ser tolerante con aquellos que tienen ideas de intolerancia, que no saben aceptar otras ideas y otros puntos de vista. Hay que luchar contra ellos, con todos los medios. No nos damos cuenta que esto lo tenemos que cambiar entre todos, que estamos en el límite en este momento. Esta guerra ya ha comenzado, y te toca ayudar a cambiarlo ya que la intolerancia es el medio que utilizan los poderosos para infundir miedo, y con el miedo nos doblegan.

Perdóname por dejar en tus hombros la responsabilidad de cambiar una raza de humanos divididos en diferentes países, credos, y religiones que lejos de unir a las personas, las separa y las clasifica. SOLO HAY UN GENERO, SOLO HAY UNA RAZA, solo humano con sus virtudes y sus defectos. Con esto quiero decir que, para la mayoría de nosotros es demasiado tarde para cambiar y crear. nos hemos acostumbrado a lidiar el día a día para sobrevivir. No estamos acostumbrados a crear. Las viejas ideas del capitalismo y del comunismo son ideas que, más pronto que tarde, tienden a fagocitarse en si mismas; las religiones tienen un componente adormecedor, al depositar nuestra responsabilidad en algo etéreo que, si bien adormece nuestra conciencia, no nos mejora como personas. Para la mayoría de las personas, su país, su religión, el ser hombre o mujer les confiere una serie de privilegios que les hace creerse por encima de los demás, al creer que tienen la verdad absoluta en sus manos. ESTO ES UNA FALACIA. Y sólo cabe una cosa que hacer al respecto. Cree en ti, revoluciona tu alrededor, transmite y cambia el mundo.

Perdóname por intentar cambiar el mundo, y dejar sobre tus hombros de adolescente la responsabilidad de seguir esta tarea. Debemos despegarnos de un pasado que nos ha traído a este momento, para empezar algo nuevo y diferente donde las fronteras dejen de existir y las ideas caducas desaparezcan con quienes las mantienen a toda costa. Aún a costa de nuestras vidas.

Como dice la letra de la canción de Amaral:

Es nuestro tiempo tan extraño y violento
Parece que es el fin y solo es el comienzo.